5 Pasos para aumentar tus niveles de empatíaEn este artículo voy a hablar acerca de la empatia. Qué es y cómo hacer para fomentar conversaciones y ámbitos en los que reine el entendimiento y la escucha.

Hace un par de meses escribí una serie de artículos para promover mejores conversaciones con otras personas y aminorar la carga negativa que suele acumularse cuando una de las partes está pasando por un mal momento. Ellos son:

Quién ríe último…¿realmente ríe mejor?

Cómo responder a los insultos

El Aikido Verbal

Lamentablemente, no logré ser del todo claro con estos artículos ya que muchas de las respuestas de la gente se alejaban del concepto de empatia. Muchos me respondieron con comentarios como “No hay que bajarse al nivel del otro” o “A palabras necias, oídos sordos”. No digo que estas reflexiones estén mal; son válidas pero estas conclusiones son vistas desde lo individual. Nos desunen como comunidad e invitan a una posible superioridad moral ante los demás. Este no era el mensaje que quería plasmar en esos artículos, sobre todo teniendo en cuenta que las conversaciones a las que me refería eran con personas que apreciamos y queremos. Y creo que en gran parte se debe a mi falta de claridad al expresarme. Esto es lo bueno de recibir feedback, es un constante propulsor de aprendizajes.

En esos artículos jamás mencioné la palabra empatia. Ahora que lo veo, fue una grave omisión de mi parte. Al escribirlos estaba pensando en ello pero no lo llegué a expresar con la claridad que merece. Es por eso que hoy le estoy dedicando un artículo entero a mantener conversaciones trascendentes a partir de la empatia.

La empatia es la herramienta que nos ayuda a conectarnos con otras personas. Es la habilidad de identificarnos con lo que la otra persona está sintiendo y experimentando. Sería como ver el mundo a través de sus ojos. Pero no solo nos ayuda a “ponernos en sus zapatos” sino que también incrementamos nuestro sentimiento de unidad con el resto. Todos estamos conectados, pero experimentamos esta conexión a través del desarrollo de la empatia.

Esta herramienta nos habilita a identificarnos con el estado emocional de la persona que tenemos en frente. Estamos abriendo los canales de comunicación en lugar de encerrarnos en nuestros propios puntos de vista (algo que solemos hacer con bastante frecuencia). La empatia puede prevenir discusiones y terminar peleas que se nos vayan de las manos. Aquí reside el verdadero poder de la empatia ya que, a través de la búsqueda por entender al otro, nos permite tomar mejores decisiones al momento de interactuar o comunicarnos con otros. Cuanto mejor entiendas a la otra persona, mejor será la comunicación entre ambos.

Es por eso que la empatia es uno de los pilares en toda conversación de coaching. Es difícil acompañar a una persona y guiarlo hacia un mejor entendimiento de las cosas en una sesión de coaching si no contamos con un mínimo desarrollo de nuestra capacidad empática.

No confundamos empatia con compasión. Compasión es el deseo de alivianar el sufrimiento de otro. La empatia va mucho más allá. Puedes actuar compasivamente aun sin sentir empatia con el estado emocional o situacional de la persona que tienes en frente.

Algunas personas son naturalmente empáticas, pero es una habilidad que puede ser desarrollada con la práctica. Aquí te dejo 5 pasos para aumentar tus niveles de empatia:

niveles de empatía

1. Escucha atentamente a otros

¿Alguna vez te encontraste en medio de una conversación en la que estabas todo el tiempo pensando en lo próximo que ibas a decir sin estar realmente escuchando lo que la otra persona estaba diciendo? Es como si le prestaras más atención a tus pensamientos que a los pensamientos del otro. Estamos buscando y esperando el momento justo para que la otra persona deje de hablar y así comenzar finalmente a “escupirle” nuestro punto de vista. Estamos constantemente buscando esos huecos dentro de la conversación para expresar nuestra verdad. Nuestras conversaciones se han convertido en auténticas masturbaciones mentales. Pero si no escuchamos al otro, ¿cómo podemos entender lo que dice?, ¿cómo podemos conectarnos con esa persona si en lo único que estamos pensando es en lo que vamos a decir a continuación? Escuchamos de forma superficial, lo suficientemente como para empezar a formular una respuesta y descartar el resto de lo que nos dicen.

La próxima vez que te encuentres teniendo una conversación con otra persona, escucha activamente. Bájale la voz a ese parloteo mental y escucha lo que la otra persona está diciendo. Empezarás a escuchar cosas que antes ni siquiera registrabas. No empieces a elaborar por adelantado tu respuesta. Espera. Dedicate a escuchar. Cuando haces esto, empezarás a sintonizar los sentimientos y emociones de la persona que está hablando. Esto te ayudara a entenderlos mejor. Ahora tu respuesta será mucho más efectiva porque cuentas con mucha más información para responder. Ahora tu respuesta proviene desde un mayor entendimiento de la persona.


2. Imitar el lenguaje corporal

El mes pasado tuve que realizar, junto a mis compañeros de diplomado de coaching, una dinámica grupal en la que cada uno debía crear y presentar una herramienta de coaching personal. Mi amiga,Cinthia Piñeyrua, nos presentó la herramienta del espejo. El ejercicio nos invitaba a juntarnos de a dos,  y consistía en realizar una representación física de una emoción para que el compañero de al lado la imite y se convirtiera en el espejo de esa representación emocional.

El objetivo de esto era observar la postura elegida representada por el otro y moldearla hasta que nos sintamos a gusto con una nueva postura. Mi compañero y yo logramos entendernos mucho más gracias a este ejercicio.

Es a través de la sincronización de posturas que uno logra apropiarse, aunque sea por segundos, del estado emocional del otro. Mi postura fue estar de pie agachando mi cabeza con mis manos haciendo presión sobre mi nuca. Al interpretar físicamente mi postura, mi compañero logró vislumbrar el mensaje de la misma sin necesidad de que se la expresara con palabras. Era culpa y un poco de remordimiento.

Si bien esto no es un ejercicio que podamos hacer en el día a día, siempre sirve considerar la postura del otro para recabar más información sobre su estado emocional. Modelar la fisiología del otro, aunque sea por breves momentos, aumenta nuestros niveles de empatia.



3. Ponerse en el lugar del otro

Una de las mejores formas de incrementar tus niveles de empatia es imaginarse como sería vivir en los zapatos del otro. La mayoría de las personas no hacen esto. La próxima vez que estés con alguien que esté pasando por un mal momento, sal un poco de tu cabeza y tomate un momento para imaginar lo que debe estar sintiendo esa persona. Pensar por dentro “Me alegro que eso no me esté pasando a mi” no es empatia. Empatia es entender emocionalmente a la otra persona. Empatia es decirse a sí mismo “Apuesto que esa persona la debe estar pasando mal”.



4. Parafraseo

Esto es una técnica que se utiliza mucho en el coaching, y consta de repetir lo que la otra persona dice pero con tus propias palabras. Parafrasear no es repetir como un loro todo lo que la otra persona dijo al pie de la letra. Es devolverle tu interpretación de lo que has escuchado pero sin emitir una opinión personal. Esto también se denomina “escucha activa”. Ejemplo: “Entonces lo que me estás diciendo es que te sentís bastante sola desde que te mudaste a una nueva ciudad. Es así?” Pruébalo en una discusión verbal y verás los resultados.

La próxima vez que estés peleando con alguien, escucha primero lo que están diciendo, no interrumpas, y luego parafrasea lo que entendiste y escuchaste. No emitas opinión personal hasta que la persona se sienta lo suficientemente comprendida. Si quieres que los demás estén dispuestos a escuchar tus puntos de vista, debes demostrar que estás dispuesto a entender sus puntos de vista primero.



5. Sal de la burbuja

El mundo no gira a tu alrededor. Lo estás compartiendo con billones de personas. Sé mas consciente de lo que otras personas están haciendo, diciendo y sintiendo. Te invito a que pruebes esto en un lugar donde haya una gran cantidad de gente. Observa cómo interactúan y cómo se comportan. Intenta identificar lo que otras personas que no conoces pueden estar sintiendo o pensando.

***

Todos buscamos una conexión, todos queremos ser entendidos, todos queremos un amigo. Sé amigable con los demás. No importa que no lo merezcan. Esa es tu opinión. No todos tienen que ser tus amigos necesariamente, pero siempre puedes tratar a otros de forma amigable.

Incrementa tus niveles de empatia e incrementarás ese sentido de unión con el resto de las personas. Entendernos mutuamente enriquece nuestra experiencia humana. Trata de entender como otros se sienten y honrarás su presencia, y ellos la tuya.

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