Cómo darle un descanso a tu menteHe aquí una estrategia para practicar enfocarse en el momento presente. Adopté esta idea de Steve Pavlina, la cual él denomina “Caminata Presencial”. La idea no es para nada revolucionaria, pero quizás sea algo que no hayas probado aún. Consta de los siguientes pasos…

1) Sal a caminar (es mejor si lo haces solo y sin un rumbo prefijado)

2) Mientras caminas, mantén tu atención en el momento presente. Enfoca toda tu atención en las sensaciones que se te presentan en el momento, tanto internas como externas. El ruido de la calle, los colores, el viento soplándote en la cara, el calor del sol (si lo haces de día), tus músculos que se mueven, el contacto de tus pies con el suelo. Concentra toda tu atención en percibir todo lo que ocurre en el momento presente.

El objetivo de esto es mantener tu atención completamente en el presente y ser testigo de la mayor cantidad de sensaciones posibles. Es inusual que nos enfoquemos en estas cosas en el día a día. Por lo general, ni siquiera somos concientes que respiramos. Simplemente lo hacemos bajo piloto automático.

No dejes que los pensamientos del pasado o futuro inunden tu mente. Si lo hacen, acéptalos y déjalos ir. No te resistas a su llegada pero tampoco les des entrada. Cuando surjan, elige concentrarte en todas las sensaciones que pasan por tu cuerpo. Trata de no pensar en palabras. Limítate a sentir lo que surge dentro de ti. Aumenta el volumen de tus sentidos. Observa, escucha, huele, siente.

Es una técnica que no es del todo simple aplicar pero funciona. Notarás que al principio te será difícil dejar atrás los pensamientos que traen de vuelta al pasado o a un futuro imaginario. El objetivo del ejercicio es limpiar la mente de todo aquello que nos agobia. Cuando sientas que no puedes pensar con claridad o te sientes mal anímicamente y no ves forma de salir de ese estado, una caminata presencial puede ser lo que precisas.

La primera vez que apliqué este concepto lo hice durante mis corridas nocturnas por la rambla montevideana. No era del todo conciente de este proceso aún, pero con el tiempo noté como mi mente se despejaba al salir al correr. Directamente no pensaba en nada más que en correr. Me concentraba en mi ritmo cardiaco, mis movimientos, mi respiración, mis pies haciendo contacto con el suelo. Observaba el paisaje, los colores, los olores.

En lugar de adentrarte una y otra vez en la misma telaraña de pensamientos, notarás que el enfocarte en el momento presente es extremadamente liberador. El conectarte con tu respiración y sentir cómo tus pulmones se llenan de aire, o el olor del agua salada a unos pocos metros de distancia son algunas de las cosas que te llevan a direccionar tu atención al AHORA.

Esto es algo que puedes experimentar tanto corriendo como caminando. Si esta es tu primera vez, te aconsejo que pruebes con la caminata primero. Puede que te sea menos difícil. El trote puede hacerte interrumpir el ejercicio si te sientes muy cansado.

Enfocarse en el momento presente no es tarea fácil, pero vale la pena hacerlo. No te castigues si comienzas a notarte fuera de foco. Tómalo como señal de que precisas redireccionar tu enfoque. Sé honesto contigo mismo. Si notas que has podido mantener una atención plena por tan solo unos segundos entonces felicítate. Esto es una habilidad que puedes desarrollar con el tiempo.

Si te sientes abrumado por la calidad y cantidad de tus pensamientos, doy fe que este ejercicio es lo que necesitas. Haz que el momento presente sea menos caótico. Gradualmente vas a empezar a notar mejorías. Darle un descanso a tu mente es la clave de la meditación. Sin embargo, sé que muchos no se sienten a gusto con el hecho de estar 20 minutos sentado sin “hacer nada”. A diferencia de la meditación convencional, este es un ejercicio que todos pueden hacer…sobre todo aquellos más enérgicos y activos. La oferta de estímulos durante esta caminata es de lo más amplia, por eso dudo mucho que te aburras.

Sin embargo, esto es algo que puedes hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Así como yo lo he practicado al correr, tú puedes hacerlo sentado en una silla, mientras esperas en la fila del supermercado, cuando comes, etc.

Esto es una práctica a la que, si le dedicas tiempo, mejora tu concentración y tu estado emocional. Mientras tu cuerpo procesa todos los estímulos sensoriales a tu alrededor, tu mente se aliviana promoviendo un profundo sentimiento de paz interior y bienestar.

Te invito a enfocarte en lo único que hay…el presente. Cuando sientas que tu mente deambula demasiado por los pasillos del pasado o futuro, es momento de concentrarse en el AQUÍ y AHORA.

Feliz comienzo de año para todos  :-)

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