Dar y Recibir¿Eres de esas personas que les gusta dar mucho a los demás y recibir poco a cambio?; ¿tienes la creencia de que uno siempre tiene que dar sin pretender una retribución?; ¿te incomoda o te cuesta recibir elogios o palabras de aprecio?

Creo que todos tenemos una especie de creencia instalada en nuestras cabezas que nos condiciona a pensar que el “recibir” es un acto egoísta y el “dar” es un acto altruista. Esto es falso. Dar y recibir son lo mismo, son dos caras de la misma moneda.

Para que alguien pueda dar algo, tiene que haber otra persona dispuesta a recibirlo. Un obsequio deja de ser un obsequio cuando no hay quien lo reciba. Por ende, si te privas del goce de recibir, le estas privando al otro la posibilidad de dar. Que egoísta de tu parte!  ;-)

¿Qué tal entonces si dejamos de asociar “recibir = egoísmo” y “dar = altruismo” y pasamos a mirar esto desde una óptica más integradora?. ¿Qué tal si existiese un punto medio entre el egoísmo y el altruismo, entre el dar y recibir? El Dalai Lama habla del egoísmo altruista.

El altruista es aquel que siempre se brinda a los demás. El altruismo es pensar en el otro, servir al otro y dar al otro sin esperar nada a cambio. Se dice que una causa altruista es siempre para el beneficio de otros. El Dalai Lama habla de que no es posible hablar de egoísmo y altruismo por separado, porque todo altruista tiene un fin egoísta detrás (el placer de dar), y todo egoísmo nace de algo que ya se tiene (o sea de algo recibido). En realidad lo que existe es un egoísta altruista. Así como estos dos conceptos están ligados entre sí, el dar y recibir conforman lo mismo.

Una palabra de afecto, de aliento, de elogio, un mimo o un “gracias” son todas formas de dar. Al recibirlas le estás dando la posibilidad al otro de aportar algo de valor. ¿Y no es eso acaso lo que todos buscamos en definitiva? Se siente bien ser una fuente de validación para los demás. Por eso, la próxima vez que sientas el impulso de no aceptar algo de un ser querido porque crees que no corresponde recibirlo (ya sea un alago, un regalo o un simple “gracias”, recuerda que le estás privando la posibilidad de dar. Deja que la energía de la abundancia fluya como debe.

Fito Paez dijo que Dar es Dar. Yo digo que Dar es Recibir, pero eso no rima tan bien, ¿no?  :-)

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