Entrenamiento para el secuestro emocionalEsta es la tercer y penúltima entrada en la serie “Inteligencia Emocional”. En este artículo vas a ver cómo tu inteligencia puede ser parte de la cura ante el miedo. Pero ante casos más extremos, va a hacer falta hacer algo más.

Le tenemos miedo a muchas cosas. Muchos proclaman que el miedo solo se hace presente ante situaciones desconocidas y que por ende pueden representar un peligro (la muerte por ejemplo). Pero cuando entendemos algo lo suficiente, no lo percibimos como un peligro, simplemente lo evadimos. ¿Acaso le tienes miedo a un enchufe? Por supuesto que no, porque eres lo suficientemente INTELIGENTE como para evitar tocar uno y recibir una descarga eléctrica. Cuando entendemos algo lo suficiente, el miedo se torna innecesario.

La inteligencia entonces puede ser usada como uno de los antídotos ante el miedo. Si notas en tu vida una dosis recurrente de miedos, negación y sufrimiento es porque no estás entendiendo tu vida lo suficiente como para no tener miedo. Pero si usaras tu inteligencia para entender mejor las cosas, y asimismo tuvieses la capacidad de aceptar las verdades que se te presentan, entonces empiezas gradualmente a retirarle poder a aquello que temes.

El proceso de utilizar tu inteligencia y raciocinio para dejar de alimentar tus temores se basa en elaborar un mayor entendimiento sobre la vida, el universo y todas las cosas que te suceden. Esto también involucra un alto grado de aceptación de las cosas. Cuanto más logres entender y aceptar las cosas que te suceden, menor es el miedo. Y es a través de la eliminación de la ignorancia y la negación, que logras liberarte de aquello que temes.

¿Pero qué hacemos cuando la emoción es tan fuerte al punto de no dejarnos capacidad para pensar?; ¿qué hacemos cuando la emoción es más fuerte que la inteligencia y nos nubla de la verdad?

Cuando estamos ante este tipo de escenarios, estamos frente a un secuestro emocional. Nuestras emociones pasan a dominar nuestro cuerpo, dejándonos incapaces de razonar lógicamente la salida del embrollo.

secuestro emocional

¿Entonces qué hacemos? Sigue estos pasos:

1) Dale rienda suelta a la emoción. Siéntela, escúchala, no la reprimas.

Una vez que le hayas dedicado un tiempo a esta emoción…

2) Respira profundo durante más de 1 minuto.

Mantente enfocado durante la inhalación y exhalación. Préstale atención a la apertura voluntaria de tus narinas. Cuando inhales, siente como el aire llega hasta el fondo del tabique nasal. La exhalación debe ser controlada pero fluida.

3) Cuenta hasta diez. Puedes hacerlo en voz alta o internamente, pero visualiza los números mientras vas contando.

4) Pregúntate “¿Qué siento en este momento?”. Ponle un nombre a la emoción.

5) Recuerda una imagen o frase que te serene. (Si aún no la tienes, tal vez este sea un buen momento para crear una)

Una vez que estés un poco más tranquilo…

6) Pregúntate “¿Qué me molesta de esta situación?”

7) Pregúntate “¿Qué podría hacer para responder a esta emoción con integridad y efectividad?”

secuestro emocional

Como ves, esta no es una solución mágica. Pero si sigues los pasos, estoy seguro que vas a lograr un mayor estado de equilibrio cuando las emociones estén a flor de piel.

Espero que luego de estos 4 artículos tengas una mejor comprensión acerca de cómo funcionan las emociones y cómo abordarlas. El próximo artículo le dará un cierre a la serie “Inteligencia emocional” y en él voy a describir varios conceptos que estoy seguro que nunca antes viste ni escuchaste acerca de las emociones.

Si tuviera que hacer un resumen de todo esto hasta el momento, sería el siguiente:

ESCUCHAR + COMPRENDER + INTERPRETAR = ESTADO INTERNO SALUDABLE

Conectate con tu interior y deja salir lo que tenga que salir. No lo reprimas. Y observa el aprendizaje que se encuentra detrás de la emoción.

Próximo Artículo: Cómo salir de una adicción emocional

Valora este artículo