Los celos y el amor condicional 1En este artículo exploraremos de dónde surgen los celos. El objetivo es entender un poco más esta condición humana que sigue afectando a millones de personas. Veremos qué relación tienen los celos de pareja con el tipo de crianza que hemos recibido de nuestros padres.

Solemos creer que los celos es una característica de la personalidad humana que no se puede cambiar. Hoy en día decir “soy celoso” es como decir “soy morocho” o “soy zurdo”. Ha sido aceptado y validado por muchos como un rasgo más de la personalidad. Estoy en desacuerdo.

Primero que nada, uno no ES celoso sino que en determinadas circunstancias uno ESTÁ SIENDO celoso. Hay una gran diferencia entre ambas. Cuando decimos que una persona ES celosa, nos cerramos a la posibilidad de que algún día deje de serlo. Decir que una persona ES celosa es adjudicarle esa respuesta emocional ante cada estímulo que pueda ocasionar celos. Pero esto no tiene que ser necesariamente cierto. Puede que algunos estímulos nos provoquen celos y otros no. Es por eso que es más preciso decir que uno ESTÁ SIENDO celoso ante una determinada situación o en un determinado momento en lugar de emitir el juicio de que uno ES celoso.

Ahora que hicimos esta distinción, estamos de acuerdo en que los celos son una respuesta emocional que no necesariamente se repiten ante los mismos estímulos. Es algo que efectivamente puede cambiarse.

Tú y yo tenemos la habilidad de aprender, crecer, y cambiar muchos aspectos de nuestra realidad física y mental de forma consciente. De la misma manera, la superación de los celos es una habilidad que todos tenemos si emprendemos una adecuada exploración interna.

Entonces, la pregunta a hacerse es…¿Cómo superamos los celos?

Para superar los celos, primero debemos entender lo que son y porque están allí.

niveles de empatía

Entendiendo los celos

Wikipedia define a los celos como una respuesta emocional que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que valora o considera como propio. Comúnmente se denomina así a la sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada reste atención en favor de otra. Los celos por lo general son una combinación de enojo, resentimiento, vergüenza, egoísmo, sentimientos de impotencia e incompetencia.

Como ves, los celos no solo existen en el terreno de las relaciones románticas. Así como existen varios tipos de amor (amor por los amigos, por la familia, de pareja, platónico, etc), también existen varios tipos de celos.

Celos de confraternidad: Celos entre hermanos u otros miembros de la familia dado por una aparente desigualdad en el tiempo, atención u amor que éstos perciben recibir.

Celos de trabajo: Celos entre colegas. Ejemplo: cuando nuestro compañero de trabajo recibe el aprecio del jefe que nosotros siempre buscamos.

Celos platónicos: Celos entre amigos o conocidos dado por un sentimiento de inseguridad y ansiedad provocado por una comparación de logros y status.

Celos amorosos o de pareja: Ante la percepción de una disminución o desviación de atención y tiempo hacia otras personas, la pareja experimenta ansiedad e inseguridad (celos)

niveles de empatía

Amor vs Miedo

Como dijimos previamente, los celos tienen muchas causas diferentes. La principal de ellas es el miedo a perder algo o a alguien. Y muchos creen que el miedo a perder a alguien es equivalente al amor que se le tiene a esa persona. Las personas celosas suelen defender a los celos como un medio legitimo de demostración de amor. “Si realmente me amaras, tendrías miedo a perderme y harías lo que fuese para mantenerme a tu lado”. ¿Alguna vez te dijeron esto? ¿Alguna vez se lo dijiste a alguien?

Estas personas creen que el miedo a perder a alguien es sinónimo de amor. Esto es una actitud tóxica y un burdo intento de manipulación.

Por supuesto que el desear mantener a alguien en nuestras vidas proviene del amor, pero no hay lugar para el amor cuando dejas que el miedo controle tus decisiones. La verdadera naturaleza del amor es la libertad. El amor carece de condiciones. Si no eres libre de amar, entonces eso no es amor. Eso es miedo. Es momento de llamar a las cosas por su nombre.

niveles de empatía

Los celos y el amor condicional

Ese miedo que da lugar a los celos surge de la creencia de que el amor es condicional.

Supongamos que desde pequeños nos crían bajo el manto del amor incondicional, y alimentamos la creencia de que nuestros padres nos amarán a pesar de todo. De esta manera seremos más propensos a amarnos a nosotros mismos de forma incondicional, y asimismo aprenderemos a confiar más en los demás y en nosotros mismos con facilidad.

Pero esto no es lo que sucede en la mayoría de los casos. Si alguna vez fuiste víctima de un castigo durante tu niñez, entonces fuiste testigo de un amor condicional. Sin quererlo, tus padres castigaron una actitud tuya con el objetivo de marcarte límites y ayudarte a comprender la diferencia entre lo que es aceptable y lo que no.

Los celos y el amor condicional 2

El problema es que al hacer esto, están poniéndole condiciones al amor que ellos sienten por ti. Un niño observa las reprimendas y los castigos como señales de PARE o ALTO. Los ven como obstáculos que deben vencer para volver a sentirse queridos. Y es a través del perdón o una rectitud en su actitud que los padres le vuelven a abrir las puertas del amor a sus hijos. Esto nos condiciona terriblemente, y si bien no ocurre en todos los casos, ocurre con relativa frecuencia. Y lo peor de todo es que nadie es consciente de esto mientras ocurre.

Supongo que la gran mayoría de los padres aman a sus hijos de forma incondicional, pero las acciones hablan más que las palabras, sobre todo para la mente de un niño o adolescente. Si de niño fuiste disciplinado o castigado con frecuencia, es muy probable que hayas interpretado ese castigo como una disminución de afecto de parte de tus padres en algún punto (sobre todo siendo niño). Y así, se sientan las bases para desconfiar en el amor incondicional, ya que has aprendido desde chico que el amor debe de cumplir ciertas condiciones o requerimientos. Este paradigma es el que moldea a la persona celosa. Los celos se vienen gestando desde nuestra niñez. El amor condicional es el estandarte de la persona celosa.

Yo considero haber nacido en un seno familiar lo suficientemente sano y estable (al menos durante mi niñez), y aún así recuerdo haber pasado por reprimendas o castigos ante comportamientos reprobables a los ojos de mis padres. Mi madre era una persona de temperamento fuerte especialmente durante mi adolescencia; se irritaba fácilmente en algunas situaciones. Años más tarde, luego de un diagnóstico psicológico adecuado, me enteré que sufría un desorden bipolar. Si bien siempre supe que mi madre me amaba a pesar de todo, es muy difícil para un niño no interpretar las cosas de forma literal. ¿Cómo es que un niño puede mantener la creencia de que el amor es incondicional cuando recibe gritos de enojo o alguna reprimenda física? Esto es una reacción de una persona que cree que el amor es condicional, y ella probablemente haya sido víctima de este mismo tipo de circunstancias cuando era niña. Y es así como el concepto de amor condicional perdura en el tiempo.

El acatar condiciones para conseguir y mantener amor es un método de control y manipulación. La naturaleza del amor es ilimitada, libre y sin restricciones.

Somos humanos, y por ende cometemos errores. La gran mayoría de nosotros sufre estallidos emocionales de vez en cuando, pero si éstos no son seguidos de una disculpa y una debida explicación, una mente joven y fácilmente impresionable como la de un niño no tiene más remedio que concluir que el amor de sus padres es condicional. ¿Cómo crees que un niño o adolescente adoptará este concepto para el resto de su vida?

Esta percepción de que el amor es condicional se internaliza con el tiempo, y si no vemos razones suficientes para desafiar esta interpretación, la mantendremos de por vida. De esta manera, aprendemos a ponerle condiciones al amor hacia nuestras parejas, pero por sobre todas las cosas, hacia uno mismo. Es por eso que para muchos es muy difícil amarse a uno mismo, porque se han auto-impuesto condiciones que les impiden acceder a ese estado.

Cuando anticipamos una pérdida de cariño o afecto, nos comenzamos a sentir inseguros, ansiosos y temerosos. Esto es porque seguimos viviendo bajo el paradigma de que el amor es condicional. La única forma de erradicar esos sentimientos es comenzando a desafiar esas creencias que nos atan a ese viejo paradigma. La salida está en adoptar la creencia de que el amor es incondicional y abundante. Si crees que es difícil, hazte la siguiente pregunta: “¿Qué me impide adoptar esta creencia?”

En el próximo artículo seguiré explorando este tema, y cómo nuestros paradigmas mentales influyen en nuestra capacidad de sentir celos.

Valora este artículo