Los celos y nuestra percepción del mundoEn el artículo anterior vimos como los celos son producto, en buena medida, de las condiciones que mantenemos desde chicos a brindar y recibir amor. En el artículo de hoy vamos a explorar cuáles son los paradigmas mentales que alientan y desalientan la erupción de los celos.

Los celos son una respuesta emocional ante determinados estímulos cuando anticipamos la perdida de algo que valoramos. Solemos valorar más aquellos objetos o experiencias que son percibidas como poco comunes o poco frecuentes. En economía se utiliza mucho el concepto de valor cuando hablamos de oferta y demanda. A menor oferta y mayor demanda, el valor de un producto o servicio aumenta.

Tomemos este principio y apliquémoslo a las relaciones de pareja. El contemplar a nuestra pareja como “únic@” o “especial” nos impulsa a querer asegurar nuestra permanencia en la relación. Valoramos sus cualidades porque creemos que son poco frecuentes. El notar una escasez de estas cualidades en otras personas nos hace valorar más lo que tenemos. ¿Qué persona digna de llamarse cuerda dejaría que su pareja, siendo tan únic@ y especial, se escapara de sus manos? Es entendible esperar que, a falta de semejante oferta en el mercado, haremos todo lo que esté a nuestro alcance para permanecer apegado a esta persona.

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Los celos y el paradigma de escasez

Al mantener este paradigma nos entrenamos en buscar validación de lo que nos hace únicos y especiales en fuentes externas (principalmente en nuestras parejas). Esta perspectiva nos condiciona a identificar nuestro propio valor en el afuera, y como consecuencia, nos abre las puertas al terreno de los celos. Perder a esa persona que estimamos es igual a una disminución del valor propio. La posibilidad de distanciarnos de estas cualidades que valoramos en el otro nos provoca ansiedad y miedo, lo que muchas veces desencadena la reacción emocional de los celos.

Ante una posible amenaza, nos anticipamos a la potencial pérdida de valor que le dimos a la relación. De la misma manera, nos anticipamos a la perdida de nuestro propio valor. Y es el mantener esta mentalidad la que nos hiere tanto y termina debilitando nuestra auto-estima, porque externalizamos la percepción de nuestro propio valor en las acciones y deseos de otra persona.

Estos pensamientos y reacciones anticipadas son un claro indicador de una mentalidad sumergida en los conceptos de escasez y amor condicional.

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Los celos y el paradigma de abundancia

¿Por qué nos limitamos a creer que no podremos encontrar las cualidades de nuestra pareja actual en otras personas?; ¿por qué seguimos manteniendo ese anticuado modelo de oferta y demanda en el que valoramos las cosas por su escasa accesibilidad o frecuencia?; ¿qué nos lleva a pensar que las cualidades en nuestra pareja son tan poco frecuentes?

Ante estas preguntas, uno podría responder que “todos somos únicos, por ende, eso que valoro en mi pareja no lo obtendré con otra persona”. Es verdad que todos somos únicos, pero si realmente crees eso, déjame hacerte la siguiente pregunta: “¿Tú te crees único?”.

Si la respuesta es un sí, entonces no estás viviendo en un mundo de escasez ya que, si de verdad te crees único, no precisas de factores externos para valorar tu persona. Por ende, puedes encontrar valor en muchas parejas diferentes porque gran parte de ese valor lo reconoces en ti mismo.

¿Pero qué tal si la respuesta es un no? Te invito entonces a que veamos al mundo desde una perspectiva de mayor abundancia en lugar de verlo como una fuente de escasos recursos.

Único no significa escaso. Todo lo contrario. Significa abundante, porque si todos somos únicos hay una abundancia de personalidades diferentes que pueden ser compatibles con la nuestra.

Mantener una mentalidad abundante hace que el amor se vuelva incondicional, ilimitado e infinito. ¿Y no es esto acaso lo que queremos cuando hablamos de amor?

Mantener una mentalidad abundante hace que nuestro propio valor y confianza se magnifiquen porque nos amaríamos de forma incondicional. Y si logramos amarnos de forma incondicional, nuestro compañer@ también lo hará. Tu valor y confianza no dependerán más de factores externos como las opiniones de otros. Confiarás más en ti mismo, y por ende en los demás. Confiarás en que podrás encontrar otras parejas que sean igualmente buenas (o incluso mejores) porque sabes que lo que valoras en otros forma parte de ti también.

Muchas veces reconocemos en los demás lo que nos negamos a reconocer en nosotros mismos. Piensa, ¿qué es lo que hace que puedas reconocer las cualidades de otros? Si las reconoces es porque, en menor o mayor medida, ya forman parte de ti porque de lo contrario ni siquiera las registrarías. Ya están integradas dentro tuyo, pero niegas su reconocimiento porque sigues dándole más valor a todo lo que sea externo a ti.

Mantener una mentalidad abundante nos permite dejar de competir por aquellos recursos “escasos” que encontramos en otros porque dichos recursos son innatos e infinitos.

Mantener una mentalidad abundante nos habilita a dejar de lado los celos porque ambos integrantes de la pareja saben que el amor es infinito y abundante, y por lo tanto, incapaz de perderse. ¿Cómo puedes seguir experimentando ansiedad cuando dejas de creer en el concepto de pérdida?

Dicho esto, mantener una mentalidad abundante no nos asegura el cese de los celos. Podemos seguir sintiendo celos, pero por otras cosas y en mucho menor grado. Por ejemplo, el tiempo es un recurso escaso. Eso no depende de tu modo de ver al mundo. El tiempo no es un recurso ilimitado, al menos desde un punto de vista biológico. Si lo fuese, nunca envejeceríamos con el pasar del tiempo y nunca moriríamos. Es posible que surjan celos cuando el tiempo que se le dispone a la pareja no sea el que uno quiere, pero el sentir celos por un desaprovecho del tiempo es menos nocivo que sentir celos por temor a perder a tu pareja.

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Resumiendo…

Volviendo a la pregunta hecha en el artículo anterior, ¿Cómo superamos los celos?

  • Cambiando nuestra forma de ver al mundo y modificar la percepción de lo que valoramos
  • Adoptando una mentalidad de abundancia
  • Depositar confianza en otros y en ti mismo
  • Aprendiendo a amarse a uno mismo (y a otros) sin condiciones ni límites artificiales auto-impuestos.

Esto es un tema que evidentemente requiere de más exploración y profundidad. Espero que estos dos artículos sobre los celos te hayan sido útiles para abordar este tema desde una perspectiva diferente.

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