No te cases con tu profesiónEste artículo va dirigido a todos aquellos que sienten el impulso y necesidad de expandir sus horizontes profesionales pero, ante el miedo e incertidumbre que simboliza alejarse de lo conocido, desisten.

He tenido a varios clientes de coaching que me han venido con la misma interrogante: ¿Qué hago cuando me atraen varias actividades diferentes y no puedo comprometerme a ninguna?

Tal parece que hay una creencia que muchas personas comparten de que en la vida tienen que elegir un único camino para especializarse y desarrollarse profesionalmente o una única carrera en la cual desempeñarse. Pero ante la aparición de otras opciones, surgen sentimientos de impotencia y culpa. Quieren probar cosas nuevas pero creen que perseguir estas nuevas opciones simboliza un alejamiento del camino en el que se encuentran. Se sienten cómodos en el carril elegido, pero sienten la urgencia de transitar otros caminos que poco tienen que ver con el actual.

Si tú también eres una de estas personas entonces te felicito. Leonardo da Vinci también perteneció a este grupo, y es considerado uno de los artistas más grandes de todos los tiempos.

Al cultivar varios intereses diferentes le das oportunidad a tu cerebro para que adopte diferentes patrones de comportamiento. Los patrones que aprendes en un área pueden luego ser aplicados en áreas completamente diferentes y así resolver problemas de forma creativa. A mayor número de intereses rejuveneces al cerebro y tu agudeza mental aumenta. Por ejemplo, los beneficios de practicar el arte de la meditación pueden ser aplicados en el área laboral. Es por eso que es cada vez más común en las empresas otorgarles a sus empleados un espacio de su tiempo laboral para meditar (al menos en América del Norte y Europa). Está comprobado que 20 minutos de meditación diarios oxigenan al cerebro, lo que incide en tu rendimiento en otras áreas de tu vida.

Cuando eliges desarrollarte en un único campo, tiendes a estancarte y a desarrollar lo que algunos denominan “visión de túnel”. Crees que el seguir enfocándote en el mismo campo te asegura la especialización, pero lo que en realidad ocurre es que te apegas a un único set de patrones y comportamientos. Te mueves en los mismos círculos, te rodeas con las mismas personas, te acostumbras a las mismas experiencias. En otras palabras, te estancas.

Rodearte con las mismas personas o juntarse siempre con gente que piensa igual a uno nos condiciona terriblemente. Larry King una vez dijo que uno nunca aprende de lo que uno mismo dice, sino que el aprendizaje esta en mantener contacto con perspectivas diferentes a las de uno todo el tiempo. Estar en contacto con personas, ambientes, lugares y disciplinas diferentes es lo que impulsa nuestro crecimiento.

No hay dudas que especializarse tiene sus ventajas, ¿pero quién dice que debes especializarte en una sola cosa? Puedes especializarte en varias cosas diferentes sin perder de vista tu profesion primaria.

Si eres abogado, tal vez te sirva estudiar psicología también. De esa manera tendrías mejores herramientas para entender a tus clientes. Si eres psicólogo, tal vez te sirva estudiar marketing…el saber cómo vender un servicio puede serte de gran ayuda.

Cuando expandes tu conocimiento hacia otros campos, tus habilidades para manejar las mismas situaciones mejoran. Lo que aprendes en un área puede resolver problemas en otra completamente diferente.

No dejes que nadie te desanime a seguir varios caminos diferentes de especialización. Esto suele pasar mucho con los adolescentes cuando sus padres les aconsejan enfocarse en una única carrera profesional. Aquellos que te empujan hacia la especialización en un único campo laboral son meras sombras de su verdadero potencial. Estas personas son auténticos androides…y como tal son fácilmente reemplazables por aquellos con una ventana mental más amplia.

Te imaginas a la madre de Leonardo da Vinci diciéndole “Ay Leonardo, ¿por qué no diriges tu atención hacia una única cosa? Así jamás vas a triunfar en nada” Ja! Suena ridículo, ¿no?

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