Una pizca de sal para la vidaEn este corto artículo verás una nueva forma de posicionarte mentalmente ante situaciones emocionales que nos terminan dejando un mal sabor de boca.

Mantengo la filosofía de que todo lo que nos sucede es una digna experiencia de ser vivida, y como tal está en nosotros darle un significado positivo o negativo a las cosas. No comparto la ideología de que todo sucede por una razón porque no creo que exista una justificación a todo lo que nos ocurre. A veces nos tienta la idea de inyectarle un sentido a todo, pero en lugar de buscarle una razón a nuestras experiencias me alineo más con la idea de entrenarnos en el arte de saber condimentarlas. ¿A qué me refiero con esto?

Darle un sentido malo o bueno a las cosas que te suceden es como condimentar una comida. El aderezo que le pones a cada plato es el equivalente a las emociones que le inyectas a tus experiencias. Picante, salado, dulce. ¿A que saben tus comidas/experiencias de vida? Le puedes poner mucha o poca sal a la ensalada. Le puedes poner mucha o poca azúcar al café. A veces condimentar una comida la hace más gustosa, pero muchas veces tendemos a sobre-condimentarlas, y es ahí cuando surgen los problemas de colesterol, presión, diabetes, etc. Y cuando esto sucede nuestro cuerpo sufre. Sucede algo similar con los significados que les damos a los eventos de nuestra vida.

Ponerle demasiada sal al arroz puede hacerlo incomible, así como acomplejarse de más por una ruptura de pareja puede hacer de la situación algo de lo más angustiante. Chequea la dosis de importancia que le das a las cosas que te suceden. Chequea los condimentos que estás usando en tus comidas.

No viertas todo el salero de una. Aprende a condimentar los eventos de tu vida con moderación. Eres tú quien decide cuánto y cómo condimentar tus comidas, así como eres tú quien decide darle significado e importancia a las cosas que te suceden.

La próxima vez que te sientas abatido o deprimido, imagina un plato de papas fritas cubierto de sal. Incomible, ¿no? Pues eso es lo que estás haciendo con tus experiencias de vida. Le confieres un valor y un significado desmedido a los eventos. Y eso repercute en tu estado emocional. Tú eres el cocinero de tu vida. Raciona tus “comidas” con los condimentos más sanos y en dosis moderadas. Raciona la emocionalidad que le confieres a tus experiencias y verás cómo esta perspectiva te ayuda a sobrellevar momentos de angustia y estrés.

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