Ayudar a otros cuando no puedes ayudarte a ti mismoEste artículo explica cómo podemos ayudar a otros a pesar de no poder ayudarnos a nosotros mismos

Una de las principales limitaciones que encontré al momento de encarar mi carrera profesional como coach era la de no contar con la suficiente experiencia para ayudar a otras personas.

¿Cómo puedo dedicarme a ayudar a otros sin antes haber conquistado todos mis temores y resuelto todos mis problemas?; ¿quién soy yo para facilitar el crecimiento de los demás cuando tengo una buena dosis de problemas y dificultades aún por resolver?

Eran este tipo de preguntas las que solía hacerme cuando comencé a aventurarme por el camino del coaching profesional. Pero esta creencia de no estar “a la altura de las circunstancias” no es exclusiva al coaching. Psicólogos, terapeutas, sexólogos, escritores, personas que desean y tienen la voluntad de ayudar a otros también pueden hacerse este tipo de preguntas.

Pero quiero dejar algo bien en claro. No tienes que tener tu vida resuelta para auxiliar a los demás. No es necesario alcanzar un cierto estándar de vida para dedicarte a ayudar a otros. Si todos esperáramos a alcanzar la excelencia en lo que hacemos para a partir de allí asistir a los demás, no tendríamos coaches, psicólogos, maestros o consultores en el mundo. Nunca vas a llegar a tener una vida perfecta, por lo cual mantener este tipo de creencia no te trae ningún beneficio. ¿Qué tal si entonces nos enfocamos en ayudar a otros para, en última instancia, comenzar a ayudarnos más a nosotros mismos?

Tu habilidad para ayudar a otros está directamente ligada con tu habilidad para:

  • reconocer aquellos barreras que obstaculizan el logro de sus objetivos.
  • detectar la razón por la que se encuentran estancados y brindar el apoyo necesario para salir adelante.

Como ves, tu habilidad para ayudar a otros no tiene nada que ver con tu capacidad de lidiar con tus propios problemas, o con el número de diplomas que tienes postrados en la pared.

Muchos expertos en finanzas se han declarado en bancarrota. Sin embargo, sus consejos son una fuente de valor para otros.

Muchos futbolistas pasan por períodos de baja performance. Sin embargo, siguen siendo el ejemplo a seguir para varios aspirantes.

Muchos psicólogos sufren etapas de alto estrés. Sin embargo, sus consejos para combatir el estrés son igualmente válidos.

No te ates a un ideal inalcanzable. Si no puedes ayudarte a ti mismo, tal vez puedas ayudar a otros. A veces lo que nos cuesta ver en nosotros mismos lo vemos claramente en los demás. No prives a los demás de tus consejos y apoyo. Si realmente deseas contribuir en la vida de las personas, entonces no dejes que tus conflictos te detengan. Deja de alimentar esa creencia de que no eres apto para ayudar. Puede que tus próximas palabras sean el aliento o motivación que otros andan buscando.

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