“PeLa perseverancia no asegura el triunforsevera y triunfarás”…suena lindo pero no siempre es así. Veamos por qué…

Ante la aparición de varios obstáculos y dificultades solemos cuestionarnos si estamos yendo por buen o mal camino. ¿Cómo nos damos cuenta de esto? El surgimiento de alguna dificultad en nuestro camino nos muestra lo lejos que estamos de lo que queremos, y así empezamos a dudar de las decisiones que tomamos.

En estos momentos es necesario tomarse una pausa y chequear si aún estas en el camino correcto. Observa el camino que se te presenta delante junto al objetivo que quieres conseguir. ¿Es este un objetivo que te sigue entusiasmando?; ¿qué sensación sientes en tu cuerpo cuando piensas en tu objetivo?; ¿te sientes energizado o has empezado a notarte un tanto desinflado?; ¿aún sientes ese deseo y anhelo por conseguirlo o comienzas a sentirlo pesado, molesto y trabajoso?

Si no has perdido el entusiasmo aún y conservas ese deseo de alcanzar tu objetivo, entonces diría que sigues en el camino correcto; y aquel evento negativo que te generó dudas no fue más que una piedra en el camino. Observa lo ocurrido y trata de identificar si hay algo que necesite un ajuste.

Por ejemplo: si tu objetivo es armar una familia, es necesario chequear que tu pareja actual tenga el potencial para cumplir ese objetivo. Si logras ver que la preservación de esta relación es el camino por el cual puedes efectivamente armar una familia, entonces todas las peleas, enfrentamientos y malentendidos no serán más que piedras en el camino.

Si por el contrario, sientes un latente fastidio o frustración con tu pareja y no logras dilucidar un futuro en el que puedan armar una familia juntos, entonces tu perseverancia está siendo mal utilizada. Esto ya no es solo una piedra en el camino. Esto es un claro indicio de que estás yendo por el camino equivocado.

La persistencia y perseverancia sirven únicamente cuando te encuentras en el camino correcto. La perseverancia es una característica humana muy favorable si se la direcciona correctamente. Si te mantienes en el camino deseado, entonces se lo más perseverante que puedas. Pero si te encuentras en el camino equivocado, seguir haciendo uso de esa perseverancia será como darse la cabeza contra la pared mil veces y seguir intentando.

En lugar de ser perseverante por el simple hecho de serlo, tienes que identificar primero si estás jugando en la cancha que quieres jugar. Un jugador de fútbol no va a poder jugar al fútbol en una cancha de basketball, por más perseverante que sea.

La persistencia y perseverancia pueden ser muy útiles, pero solo cuando están bien direccionadas. Posiciónate en el camino correcto y luego úsalas inteligentemente. De lo contrario, vas a estar haciendo un mal uso de tu energía.

El camino correcto no va a dejar de tener sus pozos y piedras que te provoquen tropezones y caídas. Conectate con tu cuerpo y mente y confirma si ese es el camino correcto para ti. Confirma que tu perseverancia este alineada con el camino que realmente quieras recorrer.

Valora este artículo

4 (80%) 1 vote[s]