Sentirse mal es buenoNuestras emociones son la respuesta directa a nuestros pensamientos e intenciones. Las emociones no se eligen. Ellas existen para indicarnos cuán alineados o desalineados estamos con nuestros verdaderos deseos.

Nos sentimos bien (emociones “positivas”) cuando nos acercamos hacia lo que queremos. Y nos sentimos mal (emociones “negativas”) cuando nos alejamos de lo que queremos. Pero ese acercamiento o alejamiento depende más de nuestros pensamientos e intenciones que de otra cosa.

Rondas de introspección

He notado que la mejor manera de lidiar con las emociones “negativas” es rastrear su origen. Esto requiere voluntad para indagar en uno mismo. Una ronda de introspección comienza con la pregunta“¿Qué pensamientos e intenciones son los que provocan estos sentimientos?”. Eventualmente, y luego de seguir indagando ante cada respuesta, logro dar con una respuesta definitoria. Este proceso me permite darme cuenta de cuán verdaderamente alejado estoy de mis verdaderos deseos. Es crucial identificar y aceptar la brecha entre lo que se tiene y lo que se quiere.

Una vez que logras aceptar esa brecha de inconformismo, es momento de alinear tus pensamientos con tus deseos. Una forma de hacer esto es escribir tus pensamientos en un diario personal. Escribir lo que piensas ayuda a clarificar tus intenciones e identificar aquellos pensamientos que pueden estar causándote dolor.

Luego, acude a un amigo o familiar y conversa sobre lo que te sucede. Manifiéstale cómo te sientes y pídele a ver si puede ayudarte a indagar sobre el tema que te ocasiona malestar. Muchas veces pasamos por alto esta parte pero es fundamental. Así como escribir lo que piensas tiene sus ventajas, expresar lo que sentimos en una conversación nos permite darnos cuenta de cosas que antes nos eran imperceptibles. Si no tienes a alguien dispuesto a escucharte y ayudarte a trascender esta etapa, puedes contar conmigo como coach. Un coach está entrenado en el arte de la conversación productiva y la introspección. El arte de preguntar poderosamente provoca respuestas poderosas. Puedes aprender más de lo que es una sesión de coaching aquí.

Sentirse mal es bueno

Sentirse mal es bueno

Estas rondas de introspección te permiten identificar el origen de tus emociones. Esto revela cuán alejado estas de lo que realmente deseas. Y las emociones negativas son el mecanismo por el cual tu cuerpo busca llamarte la atenciónEsas emociones negativas buscan despertarte para que te des cuenta de la brecha que hay entre tu situación presente y tu situación ideal. Son un aliado poderosísimo. Así que la próxima vez que notes una de estas emociones negativas, recuerda que son tus aliadas y que tratan de ayudarte. Y hasta que no decidas escuchar el mensaje que traen consigo, van a seguir intentando llamarte la atención.

Al entender el origen de tus emociones negativas, estás mejor capacitado para manifestar aquellos cambios en tu vida que acorten esa brecha de insatisfacción y te alineen con tu verdadero deseo.

Eventualmente esas emociones negativas van a volver, indicándote así el brote de un nuevo deseo insatisfecho. Es por eso que las emociones “negativas” son tan útiles. Nos indican el momento en el que estamos prontos para manifestar otro deseo. Las emociones “negativas” son el indicador de nuestra evolución. A medida que vamos creciendo, surgen nuevos deseos y anhelos. El sentirse mal denota la aparición de un nuevo deseo. El reconocer esto te facilita enormemente el camino hacia la sanación.

Las emociones “negativas” te están diciendo que no estás en el camino correcto. Te están diciendo que es momento de experimentar algo nuevo. Eso es bueno! Así que no te preocupes cuando te sientas mal. En lugar de deprimirte o quejarte, trata de investigar por qué te sientes así. La única forma de seguir sintiéndote mal es ignorando tus deseos. No te resistas a lo que más quieres. A veces bien en el fondo sabemos lo que queremos pero creemos que no podemos conseguirlo, o creemos que no lo merecemos. Por favor no hagas esto. Es aquí cuando nos auto-saboteamos y seguimos atrapados en la telaraña de emociones “negativas”. Si continuas ignorarlas, estas emociones van a seguir haciendo ruido.

Darle la espalda a tus emociones “negativas” es darle la espalda a tus deseos. Date vuelta y escucha lo que tienen para decirte.

Sentirse mal es bueno

Alinearse con tus deseos

Cuando notes que hay que algo que quieres conseguir y aún no lo tienes, quiérelo de verdad. Deja que esa linda sensación de deseo te llene de energía el cuerpo. Se siente bien desear algo. Así es como logras alinearte con lo que quieres conseguir. Así es como acortas la brecha. Así es como atraes lo que quieres manifestar. Este enfoque no se centra en el “hacer”, sino en el “sentir”.

El reconocer tus deseos te permite comunicarte con tu verdadera esencia. Tu esencia es energía pura. Es un sentimiento difícil de describir. Una vez que estás conectado con tu esencia, entras en sintonía con lo que más quieres. Esta alineación reduce la brecha.

Si has estado sintiéndote mal, ahora sabes que eso es producto de un deseo aún no reconocido. Pretender que no quieres eso, asumir que nunca lo conseguirás o imaginar que no lo mereces no hará más que hacerte sentir peor. ¿Quieres sentirte mejor? Reconoce aquello que deseas y experimenta la energía que ese reconocimiento y aceptación traen.

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En la próxima entrada voy a abordar el tema de los secuestros emocionales y cómo superarlos. Los secuestros emocionales ocurren cuando la emoción te condiciona la capacidad de pensar claramente. Tu presión arterial te lo va a agradecer  😉

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