Sintonizando a tu consejero interno¿Cuántas veces has recibido consejo de familiares, amigos, o incluso gente que ni siquiera conoces bien? Y de todas esas veces, ¿cuántos de esos consejos te han sido realmente útiles y aplicables?

Una buena parte de los consejos que recibimos a diario no sirven. Y no es que sean malos consejos de por sí, sino que no son un buen consejo para ti. Puede que lo sea para otros pero dado que todos somos diferentes, lo que funciona para unos no siempre funciona para otros.

Para algunos, las sugerencias o ideas que propongo en esta página son útiles, y para otros no les sirve en absoluto.

Es por eso que soy de la idea de no confiar a ciegas en lo que dicen los expertos. No confíes en lo que nadie dice, incluyendo a mí, hasta que lo hayas experimentado en carne propia. Confía en TU experiencia más que en la experiencia de los demás.

Y aquí no hay nadie que esté mal o bien. Si ves que hay consejos que sirven para otros pero no para ti, simplemente asume que ese es un mal consejo PARA TI.

He leído muchos libros y artículos de desarrollo personal, y por lo general sus ideas no me han servido de mucho. He encontrado alguna que otra joyita entre tanto carbón, pero eso es porque ese consejo en particular resonó más conmigo en ese momento particular.

Esto no significa que los autores de estos libros no sepan de lo que estaban hablando. Es muy probable que los consejos que estas personas imparten hayan funcionado para ellos mismos, pero no para mí.

Aquí no importa de dónde provenga el consejo. A menos que esa persona te haya estudiado personalmente lo suficiente, no confíes de lleno en su consejo. En lo posible, trata de corroborar si lo que dicen es cierto a través de tu experiencia.

Es precisamente por esto que en coaching no se estila impartir consejo porque, a pesar de nuestras aparentes similitudes, tu experiencia como ser humano es única. No existe otra persona en el mundo que haya pasado exactamente por las mismas vivencias que tú. Por lo cual, ninguna persona está realmente calificada para aconsejarte más que tú.

Estúdiate a ti mismo como individuo, y toma los consejos e ideas de otros como guía general para crear nuevas experiencias que validen esa información. Identifica qué es lo que funciona para ti y que es lo que no. Escucha a tu intuición.

Si lo que algunos expertos dicen va en contra de lo que sugiere tu propia experiencia, entonces ese es motivo suficiente para creer más en ti mismo. Escuchar a tu consejero interno va a llevarte por buen camino, y va a ayudarte mucho más de lo que crees.

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