Tus pensamientos como inductores de estados de ánimoEn este artículo expongo lo que es disciplinar tu mente para alcanzar nuevos estados de ánimo…todo desde el pensamiento.

¿Cómo podrías definir tu existencia hoy?; ¿fácil, difícil, deprimente, triunfante, aburrida, dichosa, frustrante?

Si por momentos percibes una parte de tu existencia de forma negativa, tienes dos formas de solucionar este problema.

1) Puedes incorporar cambios externos en tu realidad para cambiar tu estado de ánimo. Por ejemplo : ganar más dinero, comprar una casa, ir al gimnasio, cambiar de trabajo, encontrar una pareja, etc.

2) Puedes disciplinar tu mente al punto de obtener un mayor control sobre tus pensamientos para que estos generen menos dolor sobre tu cuerpo y mente.

¿A cuál de estas dos soluciones estás suscripto?

Como ves, la primera opción apunta a la búsqueda externa de soluciones, por lo que podríamos inferir que en este caso la fuente de tu dolor la asocias con algo externo a ti. Eligiendo esta opción, son las cosas que te rodean las que te causan dolor. Y es por eso que intentas mitigar tu dolor enfocándote en esta fuente externa.

A veces es fácil hacer esto. Si te sientes medio deprimido, basta con mirar una película cómica para cambiar tu humor (mi favorita es “Anchorman”  🙂  ). Pero hay otras veces que esto no funciona. ¿Y ahí qué hacemos? No sólo no podemos solucionar el problema, sino que a esta altura estamos condenados a seguir experimentando el dolor.

¿Cómo evitamos esto entonces? Eligiendo la opción Nº2.

De esta manera, la fuente de tu dolor pasa a ser algo interno. Tu estado de ánimo ya no depende de otras personas o circunstancias, sino que depende enteramente de ti. Depende de tus pensamientos y decisiones. Estás apropiándote de tu dolor. Y por lo tanto, puedes aprender a manejarlo. Esto es a lo que llamo tener disciplina mental. Y es una de las herramientas claves para desarrollar tus niveles de conciencia. Cuanto más conciente seas de lo que te sucede, accedes a una versión más evolucionada de ti mismo.

El estar más atento a tus pensamientos te mantiene siempre un pie afuera del dolor. Por ejemplo, a pesar de sentirte estresado y frustrado y no saber cómo dejar de pensar en aquello que te induce estrés y frustración, puedes crear para ti una sensación de paz a partir de un cambio en el pensamiento.

En definitiva, somos creadores de nuestro propio dolor, así como somos creadores de nuestra propia satisfacción. Circunstancias y eventos externos no ejercen un poder sobre ti, sino que eres tú quién le da poder a ellos a raíz de tu interpretación de los hechos.

Darte cuenta de esto es aumentar tus niveles de conciencia. Y lamento decirte que, ahora que sabes esto, tu nivel de responsabilidad es aún mucho mayor. Si estás de acuerdo con que nuestros pensamientos son inductores de estados de ánimo, entonces no pretendas seguir viviendo en un mundo en dónde uno busca la solución a sus problemas en el afuera. Inducir un estado de paz y tranquilidad es ahora tu responsabilidad. El mundo no te debe una sonrisa, eres tú quién le debe una sonrisa a ti mismo.

Por supuesto que es lindo tener dinero y poder comprarse todo lo que uno quiere o necesita. Yo también busco el último chiche electrónico, así como también busco mitigar el aburrimiento con una película. La idea no es suscribirse a sólo una de las soluciones planteadas arriba, sino estar suscripto a ambas y ser conciente de cuál es el mejor momento para utilizarlas.

Por último, quiero aclarar que aunque tengas la habilidad para inducir estados de ánimo, no es recomendable ignorar o reprimir tu dolor. Por lo general hay una razón por la cual experimentas eso, y detrás de todo gran dolor hay un mensaje que necesita ser escuchado. Pero una vez que lo escuches y lo entiendas, no necesitas seguir creando ese dolor para ti.

Ahora ve y comprate ese LCD de 40 pulgadas que hace tanto querías  😉

Valora este artículo

4.2 (83.33%) 6 vote[s]